Aviso: A foto non é moi boa pero é a única que me mandaron!
18/11/08
Con Gonzalo, de merenda
Aviso: A foto non é moi boa pero é a única que me mandaron!
21/06/08
Fin de etapa
Recollo aquí o comentario que deixou unha das compoñentes do club por parecerme máis ca significativo e porque llo quero agradecer: preguntarédesvos se todos e todas están de acordo coas súas palabras; agardaremos polos vosos comentarios para ter a resposta.
P.S. Espero que isto continuúe o próximo ano, eu desde logo apúntome!
14/06/08
Con Paula Carballeira
Foi moi gracioso chegar á clase con ela e de súpeto oír berraren a todos. "Carmiña". Quedei sen palabras. Por suposto, non a presentei, porque sentín que sabían todos eles máis dela ca min. Isto de non seguir a televisión é o que ten: non estamos nada postos. E a partir de aí todo foi moi doado. E é que Paula Carballeira é todo achegamento e sinxeleza.
Contounos a súa experiencia no Sáhara, a vida alí, como ela ve a situación, consellos se somos quen de achegarnos alá, e como e por que xurdiu a idea deste libro.
Cando rematou, pedimos que nos botase unha contada. E, como non, o tema do conto estaba relacionado co Sáhara. É incrible como nos emocionou! Como xesticula, como cambia os tons... despois de asistirmos ao obradoiro de contacontos con Celsiño escoitar a Paula foi un gran fin de festa!
Grazas Paula por vires ata aquí e contaxiarnos a túa ledicia.
10/06/08
Smara (3)
09/06/08
Smara (2)
08/06/08
Smara (1)
07/06/08
Smara
03/06/08
Compromiso
Ya hace un década algunos escritores lanzamos un manifiesto contra la invisibilidad de la LIJ. Y conseguimos un apoyo impensable para aquellos tiempos en los que Internet aún balbuceaba: más de quinientas firmas en el estado español y Latinoamérica, y todas de un gran valor. La intención era conseguir orientación para los que luchamos por escribir mejor, y también un cierto reconocimiento social para una literatura que se supone que tiene que ser seminal, creadora de generaciones de lectores. No podíamos sospechar entonces que el manifiesto no encontraría eco donde pensábamos, sino en sectores conservadores que al parecer tratan de emular la paranoica censura norteamericana, que apoyada en jueces de algunos estados logra la prohibición de novelas de Mark Twain, los hermanos Grimm o Maurice Sendak, por razones tan absurdas como pacatas o simplemente reaccionarias.
Aquí se ha abierto la veda contra la literatura comprometida, y si bien nuestro estado de derecho hace imposible las prohibiciones, cada vez son más insistentes las voces que desde alguna cadena de radio y periódicos de la misma ideología tratan de estigmatizar el compromiso, tildándolo de comercial. Todavía resuena la voz de un locutor nocturno que se escandalizaba de que se le dieran premios a “libros que hablan de moros, gitanos y subnormales”, cuando una voz escrita va más lejos para decir que se trata de una campaña de editoriales y escritores buscando la comercialidad. Es curioso, porque coincide prácticamente en el tiempo con un amplio estudio sobre la Literatura Juvenil de un periódico presuntamente progresista, en el que sólo se habla de libros-saga con magos, ejércitos oscuros, criptas embrujadas y brujas encriptadas. Ni una referencia siquiera a ese supuesto “compromiso comercial”. Y es lógico, al fin y al cabo, porque los grandes negocios se hacen hoy desde las editoriales a base de libros que nada tienen que ver con “moros, gitanos y subnormales”, sino más bien con la fantasía más asexuada y menos ideológica, menos capaz de generar verdaderos lectores. Un editor, entrevistado en el citado amplio estudio, se preguntaba, precisamente, si la culpa de que los jóvenes no sigan leyendo después de que en la infancia 8 de cada 10 se confesaran lectores, no la tendrían las lecturas light que no les preparan para discursos más complejos. Era la única voz discordante en medio de un jardín de complacencias.
En el número 79-80 de 2006-2007, la revista Peonza dedicaba sus páginas a analizar el compromiso en la LIJ. Quien quiera profundizar puede pedir el número a la propia revista Peonza en el 942375717, o leerlo en esta dirección: http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01350553157795500200680/index.htm. En esta web se puede leer el artículo con el que contribuí a ese monográfico, “Una norma nueva y terrible”. En otro de los artículos, Ricardo Gómez afirmaba que no hay más compromiso que con la literatura, que ese es el verdadero compromiso del escritor. Y tiene razón: lo demás es secundario: fantasía, aventura, acción, misterio, miedo, humor, ciencia-ficción, realismo… Y en ese amplio espectro, ¿quién puede decidir por el escritor, quién puede impedirle que aborde tal o cuál tema? En Estados Unidos es fácil: un juez puede dictar una sentencia que impida que los niños lean un libro determinado. En China también. En todas las dictaduras, tengan el color que tengan. ¿Y aquí? Nadie. Esa es nuestra conquista más preciada, una conquista que exigió décadas de lucha oscura, muertes y torturas, y por fin algo mucho más grande todavía: perdón. Que no significa olvido, ni mucho menos ausencia de memoria. Recordar para no volver a perder la libertad.
La misma voz tronante de la radio trató de impedir un día que se publicara una novela histórica en una colección juvenil ¡porque el papel de España en la conquista de América quedaba malparado! “De Isabel y Fernando, el espíritu impera”, decía una vieja canción de la dictadura, y su eco aún no se ha extinguido. La otra voz, la impresa, carga ahora contra algunas editoriales por publicar libros con eso, con “moros, gitanos y subnormales”: es decir, con otras culturas, con ecos críticos de guerras injustas, con la inmigración y la soledad del inmigrante, con la diferencia y la integración, con el corazón del otro. Y lo compara, en un rizo rizado y mareado… ¡con la Formación del Espíritu Nacional de la dictadura! Curioso: el mismo argumento que se usa contra… la Educación para la Ciudadanía.
Y cuando no pueden, cuando se enfrentan a la literatura, la simple, pura y dura literatura, la del verdadero compromiso, entonces recurren a llamarla pretenciosidad, y cuando se enfrentan a la sensibilidad la llaman sensiblería, y cuando se quedan sin argumentos ante la poesía recurren a la “falsa intención poética”. Y cuando nada queda ya en su argumentario, entonces beben en la vieja táctica del crítico impotente: la ridiculización de las frases sacadas de contexto. Dice una buena amiga que la literatura, sea cual sea el tema y/o el género que aborde, es por encima de todo un arte que no necesita etiquetas, un espacio de libertad que no permite miradas represoras, un lugar común para debatir, una ventana por la que asomarnos al mundo, para encontrarnos dentro y fuera de nosotros mismos. Algunos quieren transformar los libros en objetos de consumo, pero los libros no son objetos inertes de usar y tirar, son fuentes de vida. Y acaba diciendo mi amiga, y yo con ella, que la vida no es un juego.
No: no pronuncian ni escriben sus críticas contra la sensiblería, ni contra la comercialidad, ni contra la falsa intención poética. No; se trata, consciente o inconscientemente, de allanar el camino, de hacer negocio. La literatura infantil y juvenil crece y crece, el número de lectores es más y más importante, y ha llegado al parecer la hora de hacer más fácil el camino a un tipo de literatura. Se deduce a cuál, porque en esas críticas tronantes no hay ni siquiera dudas sobre esa literatura light a la que se refería el editor, a esa que… no hace lectores para mañana. Y que es la que de verdad es comercial, quién se puede engañar.
Personalmente no tengo nada en contra de la literatura fantástica, y es bueno que los niños lean libros enormes. Pero tengo la sospecha de que se trata de preservar el negocio, cada vez más redondo, de aumentar y aumentar cifras de ventas, pero sin crear una generación de seres pensantes que puedan poner en apuros al sistema. No es necesaria siquiera una conspiración, basta con esperar a que voces como las citadas, ellos sabrán por qué intereses o envidias, descalifiquen despiadadamente a quienes sí, quieren que al leer los niños se acostumbren a pensar, a saber que la vida no es ese desaforado maniqueísmo que propone la literatura de buenos y malos, magos blancos y magos negros. A iniciar un verdadero camino lector, a saber que es en las gamas del gris donde se desenvuelve la vida real. Es injusto, por tanto, tratar de intimidar tanto a los escritores como a las editoriales que amparan en sus catálogos libros que hablan de esa vida real, la que late en las calles de un mundo necesitado de reflexión, de alteridad, de cambios profundos.
No, no era esta la crítica que reclamábamos en aquel manifiesto. Y se echan de menos muchas voces autorizadas ante esta resurrección de Torquemada, una resurrección que da miedo: la de los “chupadores de ojos”, los comprometidos contra el compromiso.
Esperamos esas voces y, mientras tanto, opinamos. Libremente. Sin miedo.
DE GONZALO MOURE TRENOR
15/05/08
Dime si yo te querré
Debemos dicir que esta reunión non foi tan numerosa, aínda que os membros do club aseguran que a súa lectura resultou amena.
09/05/08
Fotografía solidaria

Vía As Mariñas
06/05/08
Todos co Sáhara
É urxente que a cidadanía axude a devolver a liberdade ao pobo saharaui. Por iso, pídese ao goberno de España que recoñeza o status diplomático da Fronte Polisaria.
E para isto ponse en marcha a recollida de sinaturas: para conseguir que isto sexa posíbel entre todos.
24/04/08
BAHIA AWA
Preme aquí
13/04/08
12/04/08
O home que abriu camiño ao mar
Hola permítanme que me presente.Me llamo Esperanza, aunque podéis llamarme Espe. Me llamo Esperanza y vivo en el desierto.
Muchas personas creen que el desierto está realmente desierto, pero eso no es del todo así.
Sáhara significa desierto, así que cuando la gente dice el desierto del Sáhara, es como si dijeran el desierto del desierto. De aquí en adelante diré simplemente que vivo en el Sáhara.
Me llamo Esperanza y soy una cabra que vive en el Sáhara.
Algunas nacieron aquí, y sus padres también, aunque este no sea un buen sitio para nacer y vivir. No es fácil siquiera para las cabras. Algún listillo dirá: “oye que las cabras no pueden hablar”. Bueno, yo respeto todas las opiniones. El caso es que yo soy una cabra y sé hablar. Y un día hasta aprendí a leer. Y no sólo eso. También se contar historias, y la que voy a contar sucedió allí en el Sáhara:
Luali encontró un día las botas de su abuelo al pie de la duna por la que los dos solían pasear. Le extrañó mucho pues el abuelo jamás habría olvidado aquellas botas, regalo de un extranjero que se había convertido en su hermano. Pensó que si esas botas estaban ahí, él andaría cerca. Quizá habría sufrido un accidente. El chico subió a una colina y oteó por los alrededores, pero no le vio. Gritó su nombre pero nadie respondió. Por respeto, decidió no tocar las botas por si su dueño volvía de algún corto viaje. El abuelo vivía solo en una casa de adobe, próxima a la de su familia. Luali no dijo nada a sus padres sobre su ausencia, y nadie se preocupó porque no hubiese llegado a casa porque a veces dormía en la jaima de algún amigo.
A la mañana siguiente, el anciano no había regresado. A la vuelta del colegio Luali encontró a su madre preocupada. Después de comer, volvió a la duna donde allí seguían las botas, intactas. Le buscó por los alrededores pero no encontró rastro de él. Al regresar al campamento, Luali vio a Chejdan con quien solia jugar a las damas.
- ¿Ha visto usted a mi abuelo?
- Tu abuelo ha ido donde quería ir – dijo el anciano.
- Pero ¿adónde?. Chejdan respondió con una frase enigmática
- “La cuerda te orienta hacia donde esta atada”.
- Hijo, a este paso, acabaremos por quedarnos solos.
Luali no volvió a saber nada de su abuelo.
Ya os he dicho que soy una cabra y que naci en el desierto. Mis hermanas y yo caminamos todo el dia por los campamentos escuchando noticias y chismes, y nos enteramos de cosas que no suele conocer mucha gente.
El abuelo de Luali se llamaba Ali Salem y había nacido junto al mar, en una aldea de pescadores. Tenia mujer y tres hijos cuando la guerra le llevó, primero a las trincheras y luego al campamento de refugiados.
Ali Salem vio como con el tiempo se levantaban jaimas y se alzaban casas de adobe. Pasó un año, y luego otro, y luego otro… sus hijos crecieron y tuvieron hijos…
El anciano pregonaba que un día dejarían ese lugar inhóspito y que volverían a sus casas, junto al mar. Se lo decía a sus amigos, pero también a los extranjeros que de vez en cuando iban a visitarles.
- Este es el ultimo año que pasaremos aquí - les decía – el próximo volveremos a nuestra tierra…
- Cruzando ese desierto llegaremos al mar. Y allí encontraremos nuestra tierra.
Nadie se preocupa de las cabras. La gente habla a nuestro lado sin percartarse siquiera de nuestra presencia. Luego nosotras comentamos lo que oímos…
- Nos han olvidado – oíamos murmurar a Ali Salem las ultimas semanas – el mundo nos ha olvidado.
- Ya no recuerdo el olor de la sal en el aire – se quejaba Ali Salem a otro anciano.
- Ni yo el sabor del agua fresca recién sacada de un pozo – respondía el segundo.
- Yo olvidé los colores de los prados a los que mi padre solía llevarme a pasear – se lamentaba un tercero.
Una mañana observé a Ali Salem entregar una carta a un amigo.
- Quiero que le des esto a mi nieto cuando cumpla 14 años – y le tendió un sobre.
Al dia siguiente, observé al anciano pasear por las dunas. Vi como se quito las botas y echó a andar. Le vi alejarse y traté de que volviera, lo juro. Le vi perderse en el horizonte, hacia el mar soñado.
Por las mañanas, Luali siguió yendo a la escuela, pero le costaba trabajo atender a sus deberes. Miraba a la ventana, no dejaba de pensar en su abuelo y se repetía una y otra vez un proverbio de sus antepasados: “la muerte es obligatoria, la esclavitud no”.
El chico preparó una mochila y cuando aparecieron las primeras estrellas, emprendió el camino hacia las dunas. Luali no se ha ido solo. Algunas cabras le acompañamos en el viaje. Si tiene sed, le guiaremos hacia un pozo o le daremos de beber nuestra leche. Si tiene hambre, le ofreceremos nuestra carne.
No es seguro que llegue. Es probable que no. Tal vez, un día, sus huesos y los nuestros aparezcan en la arena. Pero no importará porque a Luali le seguirán otros, y luego muchos más, hasta formar un sendero de huesos que nos guie hasta nuestras tierras, al borde del mar.
Quizá ese día, nosotras, las cabras libres, y ellos, los hombres y mujeres con esperanza, seamos noticia en algún periódico.
De Lápices para la PAZ
04/04/08
Maima Mahamud Nayem
“Están esperando que vayamos a la guerra para incluirnos en su lista de organizaciones terroristas.”
Una mujer emprendedora, luchadora, defensora de la educación y de la libertad.
Maima, ¿Cómo surgió la idea de la Escuela de Mujeres en Dajla?
Durante todos estos años el logro que habéis conseguido en la escuela es evidente. No sólo se han graduado 679 mujeres, sino que además ¿os autogestionáis por vuestra cuenta…?
Bueno autogestionarnos…no mucho, ya que dependemos del 100% de la Ayuda Internacional pero sí que es verdad que el verdadero logro lo tienen las mujeres por estimularnos a seguir en nuestro proyecto y conseguir el reto de obtener la confianza en nosotras mismas para adquirir conocimientos y formación ya que antes ellas preferían ser enseñadas por el más ignorante de los hombres que llegar a ser la más brillante de las mujeres.
¿Qué significado tiene para ti Maima, ser mujer musulmana en el siglo XXI?
Ser musulmana y mujer en este siglo no vende y muchas veces se nos mira mal por el pañuelo que llevamos o por color de nuestra piel. Para mí y para cualquier mujer musulmana, el verdadero reto y objetivo es cambiar la imagen del mundo musulmán en las mentes de los occidentales. No todos somos terroristas ni somos sumisas, ni debemos pagar los platos rotos de otras personas que tienen pensamientos extremistas. Recordar que el Sáhara es un país laico y el lugar de las mujeres saharauis es un lugar muy privilegiado comparado con las demás mujeres del mundo árabe y de Europa. Sólo para haceros una idea somos las únicas mujeres que no sufrimos el maltrato físico y nuestra sociedad ha impuesto la Ley de rechazar a cualquier hombre que levante la mano a una mujer.

¿Te has encontrado con alguna dificultad que son provocadas por los hombres saharauis?
En el Sáhara o en cualquier país del mundo a las mujeres nos cuesta más trabajo tener éxito y demostrar nuestra valía que a los hombres. Desgraciadamente esto es así. Además tenemos que trabajar el doble ya que nuestro proyecto no es muy prioritario con tantos otros proyectos que hay preferentes en los campamentos como es la educación de los niños y niñas, la alimentación de los refugiados o de la sanidad.
¿De qué forma abordáis la prevención, seguimiento de enfermedades asociadas a la mujer junto con el control de embarazo, parto y puerperio?
El Ministerio de Sanidad tiene un programa para que cada mujer embarazada tenga un seguimiento para ellas y su bebés recién nacidos pero tenemos la dificultad añadida de la falta de medios y de personal especializado lo que hace que muchas mujeres opten por las técnicas tradicionales, tanto así es que la mayoría de las mujeres dan a luz en sus jaimas en compañía de la familia.

Muchos niños y niñas viajan a España para pasar sus vacaciones de verano con diversas familias españolas. ¿Cómo se adaptan posteriormente estos niños a las duras condiciones del desierto después de ver la opulencia y el consumismo de Occidente Maima?
Para estos niños es una experiencia muy positiva porque les da un conocimiento profundo de lo que significa la vida moderna. Recuerda que todos han nacido en campos de refugiados, no tienen idea de lo que es la vida de Occidente, ni que es el agua corriente, ni la electricidad, así que para mí esas vacaciones les da una oportunidad además de las revisiones médicas, un cambio en la alimentación, etc. Es un complemento educativo también y es lo mínimo que podría hacer España por todos nuestros niños y niñas víctimas directos de este conflicto.
Se les puede preguntar a las familias españolas acogedoras si los niños quieren quedarse en España o irse con su familia en los Campamentos de Refugiados.
Los largos años de exilio, el olvido de la Comunidad Internacional y del Gobierno español... ¿cómo afrontáis vosotras el día a día este abandono?
No hay palabras que puedan describir nuestra decepción, con España y con la Comunidad Internacional. Les estamos ofreciendo una resistencia pacífica que nadie valora. Están esperando a que vayamos a la guerra para incluirnos en su lista de organizaciones terroristas. Eso es muy triste porque hay personas que están sufriendo este olvido, generaciones que van pasando de unas a otras con el único testigo del olvido.
Se escuchan voces de que el pueblo saharaui puede pasar a la lucha armada para que reaccione el mundo…¿Cual es tu postura frente a la guerra?.
Personalmente no me gusta la guerra y pienso que al final las guerras sólo traen penas, desgracias, huérfanos, viudas…en fin para qué sumar más sufrimiento al pueblo saharaui.
¿Acaso treinta años en el exilio no son suficientes para demostrar sus buenas intenciones?. Soy pacífica como cualquier saharaui de naturaleza, pero entiendo también más que nadie la rabia que sienten los saharauis por la debilidad de la Comunidad Internacional por resolver un conflicto clarísimo como es el nuestro. Y entiendo porqué quieren ir a la guerra cómo única solución a este conflicto interminable que ha costado muchas vidas y muchas pérdidas a todos.
*Foto, alumnas en clase de español.¿Qué nuevos proyectos tienes para la Escuela de Mujeres y sueños para el pueblo saharaui?
Por lo tanto, lo que podemos hacer es seguir en lo estábamos haciendo, continuar en la formación, en el empleo y emancipación de las mujeres saharauis. Hacer la vida un poco menos difícil para las mujeres del campamento de Dajla, mediante la dotación de herramientas, para que puedan vivir con más dignidad y puedan colaborar en sus economías familiares y ayudar en la resistencia de los saharauis para la consecución de sus objetivos. Mi único sueño es que haya un rincón en este infinito mundo para los y las saharauis, que puedan vivir en paz ya que hasta los pájaros tienen un lugar en el cielo.
De Lápices para la Paz



