10/02/08

As opinións (1)

Lorena Bibián Caramés reflexiona sobre a visita de Fran Alonso:

Foi moi agradable e interesante. Quizais o que menos me gustou foi cando nos contou a historia do Sáhara, que eu xa lera no libro, pero cando comezou o debate aprendín moito. Aínda que eu non preguntase nada gústame escoitar á xente e aprender. E ese día aprendín moito. De feito, o tempo pasou voando e non nos demos conta da hora que era.
Au pediría que algo así se volva a repetir. Que veñan os escritores é unha actividade que me encanta.

08/02/08

Bajo la jaima

Bajo la jaima é unha recompilación de contos populares saharauis.
Os contos nárranse á tardiña cando os nenos e nenas antes da cea reúnense na "jaima". Todos están sentados, todos participan na emisión do conto coa súa atención e interese...
El nuevo maestro:
El nuevo maestro parecía muy severo y no ser muy querido por muchos de sus pequeños alumnos, porque, a menudo, hacía preguntas sorprendentes y pedía, sobre todo, que presentaran sus deberes cada mañana.Un día ordenó a la clase dibujar un pájaro sobre un árbol en dos minutos solamente. Hizo bien entender, con amenazas muy claras, que castigaría a estar arrodillados contra la pizarra, durante una hora, a aquellos que no finalizaran la tarea a tiempo.Los dos minutos acabaron. El maestro golpeó violentamente la mesa para que los alumnos levantaran sus pizarritas. Todo el mundo dibujó o intentó dibujar el árbol y el pájaro salvo el pequeño alumno del rincón. El maestro se dirigió a él y le preguntó:- ¿Por qué no has dibujado el pájaro también?Y el pequeño respondió:- Maestro, yo lo he dibujado pero cuando usted golpeó la mesa se asustó tanto que salió volando.

06/02/08

Tebraa. Retratos de mulleres saharauis

14 mulleres andaluzas crearon "Tebraa. Retratos de mulleres saharauis. Un canto contra o esquecemento", un documental onde se narran as vidas de once mulleres saharauis e da súa loita diaia pola supervivencia e por non perder a súa propia identidade.

Texto de Chaska Mori:

La tebraa es el canto de las mujeres del desierto del Sahara. Son cantos de amor o de lamento que entonan cuando están solas.

Con el título de Tebraa, presentamos un documental en el que catorce creadoras de Andalucía perfilan once retratos de mujeres saharauis.
Son historias de mujeres a quienes se les ha negado el derecho a la tierra y que, desde sus campos de refugiados o los territorios ocupados por Marruecos, cantan en su fuero interno por retornar algún día al país que les fue arrebatado en 1975.

Como un puzzle, el documental va presentando piezas breves, de alrededor de cinco minutos, en el que rostros e historias nos van revelando el destino colectivo de un pueblo condenado al peor de los exilios: familias separadas, vidas clandestinas, gente que deambula en un no lugar en donde el tiempo parece detenido y en el que todo es difícil. Y a pesar de ello, o quizás por ello, la vida es de una inusitada fuerza, una resistencia diaria contra la disolución.

Esta película es un humilde homenaje a las mujeres saharauis que resisten en el Sahara ocupado y a aquellas que, casi en solitario, construyeron los campos de refugiados, cuando los hombres estaban luchando contra el ejército marroquí. Ellas, en la porción de desierto prestado por los argelinos, en medio de la nada, prepararon el adobe con el que levantaron sus casas, sus escuelas y sus hospitales.

Han pasado más de 30 años de aquel entonces. Los niños y los jóvenes saharauis que viven en los campos de refugiados han nacido allí entre las piedras y las estrellas y un horizonte infinito de arena. No han podido conocer la tierra de sus padres, que es la suya en realidad, con su desierto pero también con su mar. El Aaiún, Dahla, Aussert, Smara… son los nostálgicos nombres de las principales ciudades del Sahara Occidental con los que los saharauis han bautizado sus campos de refugiados. Son ciudades a las que algún día esperan retornar.

Este documental surgió por iniciativa de la Asociación de Sevilla de Amistad con el Pueblo Saharaui, a raíz del impacto que tuvo la lectura del relato de Fatma El Medhi, donde narra la huida de su tierra y la dureza de los primeros años en los campamentos de refugiados.

La Asociación promovió la idea de realizar una película, con valor de documento, que recoja trozos de la realidad que viven a diario las mujeres saharauis, con la sugerencia, además, de que fueran mujeres quienes contaran estas historias.

Fuimos entonces conformando un equipo. Algunas proveníamos del mundo audiovisual, otras de la arquitectura, el diseño y la escritura. Juntas nos agarramos fuerte al deseo común de contar estas historias, desde el presente, a lo largo de dos años.

Uno de los fines de este proyecto radicaba en su propio proceso, implicar al máximo número de personas con la idea de difundir y acercar la realidad en la que están inmersos los saharauis y que, desgraciadamente, se desconoce en muchos aspectos. Queríamos un proyecto activo, de conocimiento, descubrimiento y denuncia.

Nuestro esfuerzo se vio compensado con la respuesta positiva y participativa de técnicos, artistas, particulares y empresas del medio audiovisual andaluz que, de manera totalmente desinteresada y comprometida, nos ofrecieron su apoyo.

Desde un inicio, Tebraa se fue gestando como un proyecto colectivo. Si bien cada pieza tiene un carácter, un color y una creadora detrás, el conjunto, es decir, el documental con sus 67 minutos de duración, es como un cuarto oscuro en el que una mano –que es la mano de todas– sostiene una linterna y va alumbrando partes de la habitación, de manera que, por trocitos, vamos descubriendo y ubicando en nuestro imaginario lo que hay dentro.

El documental arranca con imágenes del exilio de los saharauis en su huída hacia el desierto: tormentas de arena, mujeres y niños a pie o en camiones... Bea Mateos lo cuenta a partir de los archivos proporcionados por la RASD TV (Televisión Saharaui).

Los saharauis encontraron refugio en la hammada argelina donde, para existir, hay que resistir como las piedras o saber vivir como las acacias del desierto. El primer retrato es el de Maaluma, una matrona de los campamentos que, con muy poco material médico y, apoyándose en el conocimiento tradicional de las que la precedieron, recibe la vida en medio del desierto.

Los niños de los campamentos crecen en la inmensidad del desierto y los destinos empiezan a tomar sus propios caminos.

Laura Alvea y Paz Piñar cuentan la historia de dos niñas: una de mayor quiere ser estrella del pop mientras que la otra sueña con casarse y tener su propia jaima. La primera acude a la escuela y se prepara para viajar, conocer otras tierras, otras gentes, otras voces. La segunda no sabe leer ni escribir; le tocó cumplir con la tradición, estar al cuidado de los más pequeños y de sus mayores. Sin embargo, tienen algo en común: las dos nacieron y ahora crecen en unos campamentos de refugiados.

La historia de Sukaina, la protagonista de la pieza de Dácil Pérez de Guzmán, retrata la realidad de los niños de los campamentos que vienen de vacaciones a España acogidos por una familia. Aquí todo es perfecto, hay cariño, agua y hasta una piscina. Sólo falta la jaima al lado de la piscina.

Mercedes M. del Río cuenta la vida de Fatma, una joven sorda que llegó de niña a España para recibir tratamiento y se quedó. Fatma ya no quiere regresar a los campamentos, a pesar de que su madre y su familia están allá. Fatma tiene en España otra vida, otros amigos y una madre adoptiva española. ¿Para qué volver?

En el “desierto de los desiertos”, donde están los campos de refugiados, la vegetación es prácticamente inexistente. Pero Azuha, junto con otras 1.500 personas, han convertido su día a día en una lucha por conseguir que la tierra casi infértil produzca alimentos para la población. Azuha estudió agronomía en Cuba y hoy trabaja en uno de los huertos de Dahla. María Durán y Carmen Marzal nos cuentan su historia.

Del otro lado del muro, construido por Marruecos, está la tierra soñada: el Sahara ocupado. Eva Morales y Ana Álvarez emprenden un viaje en coche, desde Agadir hasta allí, para encontrarse con mujeres saharauis. Pronto se ven obligadas a actuar clandestinamente. “Miedo, llegamos a tener bastante miedo, tensión, rabia, obsesión…”, recuerdan Eva y Ana. “Nos sentimos controladas, la policía nos pisaba los talones. Nos vimos obligadas a asumir el ridículo papel de espías, hablando en clave por si teníamos escuchas, o haciendo movimientos muy medidos para no levantar sospechas. Sólo queríamos hablar con mujeres saharauis, ¿qué tenía esto de trasgresor?”.

La cárcel y la tortura han sido dos de los métodos más empleados por el ejército marroquí, para callar a los saharauis en su lucha por recuperar su tierra. Fatma y Mamia son dos hermanas que tuvieron que huir en patera de la represión marroquí, después de pasar 16 años en la cárcel y ver morir a su madre y a su padre en ella, todo por ser saharauis. Llegaron hasta Tenerife y, desde allí, contaron su historia a María Rodriguez.

A pesar de la falta de libertades y de la represión que viven a diario los saharauis en la zona ocupada, mujeres y hombres siguen resistiendo y luchando por la causa de su pueblo. Una figura emblemática de esta lucha es Aminetu Haidar, retratada por Ana Rosa Diego.
“Me mataréis, pero nunca conseguiréis matar mis ideas” es una frase famosa de Aminetu, cuenta Ana Rosa, quien dice que cuando le preguntaron sobre ella, Aminetu les respondió: “Esto lo dije mientras un policía me golpeaba en la calle central, llena de sangre... Le dije que aunque me golpeara, nunca cesaría en mi lucha, aunque él me torture, nunca voy a retroceder”.

Mariem Hassan, símbolo de la música saharaui, es la voz que acompaña algunas historias del documental. Raquel Conde nos la muestra, además, en acción, durante un concierto en España, desplegando la fuerza de un canto capaz de atravesar todos los muros.

Niños jugando sobre la arena, piedras, lápidas, una jaima, pasos, un cementerio y una anciana, recuerdos, peces… Seguia El Hamra, región al norte del país, cuyo nombre le viene dado del río que cruza, allí vivió Dad’da hasta la ocupación marroquí. Roció Huertas hace un retrato de la esperanza, la memoria y los sueños de Dad’da, una mujer de 70 años, “una anciana prodigiosa” a quien “ya no le duele nada y no se permite seguir recordando”.

Al día de hoy, los saharauis y todos aquellos que deseamos que se haga justicia con este pueblo, estamos a la espera de que se realice el referéndum de autodeterminación, prometido por las Naciones Unidas desde hace más de 20 años y postergado y atascado por los obstáculos que pone el gobierno de Marruecos, y aquellos Estados que lo apoyan, entre ellos el de España.

La historia está llena de escándalos y muchas veces olvidamos que el presente es la historia que construimos. Por eso, con este documental, hemos decidido desentrecruzar los brazos y unir nuestras voces en un canto contra el olvido, esperando, como John Grierson, desde el cine, estimular el corazón y la voluntad de las personas para afrontar los escándalos del presente.



05/02/08

Un pequeno vídeo

Este é un pequeno vídeo explicativo sobre o que aconteceu e acontece no Sáhara.



03/02/08

Poemas

Un poema dun dos poetas da Xeración da Amizade, que escriben en castelán, a súa segunda/primeira lingua: Limam Boicha. O primeiro por Aminetu, a “Gandhi do Sáhara”, a muller que viaxou ata El Aaiun para ser detida e compartir o destino de torturas e cárcere coos xoves presos no Cárcere Negro.
Aminetu

En Ti araron un surco
y desgajaron tus ramas,
tus tallos,
tus pétalos.
Te negaron
sorbos de agua,
rayos de luz,y hasta un trozo de Melhfa.
Pero en Ti existe
una exuberante vegetación de memoria,
una brisa del océano,
y esa próxima
y anhelada lluvia nuestra.

GALB
Me pregunta un viajero
qué significa un galb.
Digo yo, por ejemplo,
que Miyek es un lunar
en el vientre de esta tierra.
que Ziza, por ejemplo,
es pecho en lengua bereber,
y que el ala de una duna
puede tocar el mar del cielo.
Digo yo, por ejemplo,
que en los altos picos
de prismáticos amaneceres
- frotando su piel-
hay mucha vida dormida.
Que en la piedra pasajera
hay platillos estacionados,
islas que emergen
desde el océano de la nada.
Un galb puede ser, por ejemplo,
el nombre de una muchacha esculpida
entre las pestañas de una cueva.
Como Tiris es el ombligo del Sahara,
galb es un corazón,
corazón de piedra.

Limam Boicha

26/01/08

Trinta anos despois

Atopamos este debate... agora tes ti a palabra:



Un pobo no esquecemento

Viven no esquecemento, en campos de refuxiados...

25/01/08

O diálogo

Cando Fran Alonso rematou de contar a súa historia particular, foron moitas as preguntas que nos asaltaron. Por iso a sesión se prolongou tanto tempo. E por iso non queriamos rematala. O tempo voou entre as nosas mans, mentre vagabamos polo deserto, visitando as jaimas e tentando sentir esa desolación que se apodera dun pobo tratado inxustamente pola historia.
Tratado inxustamente pola historia? Tratado inxustamente por España. Deberiamos dicir. O goberno español nunca apoiou aos saharauis cando foron invadidos por Marrocos. Incluso lle venden armas a Marrocos. Aínda hoxe se fai.
O curioso é que o pobo español apoia a causa saharaui. Disto falamos tempo. Por que o goberno nos se fai eco deste apoio? Por causas económicas. Ao goberno convelle levarse ben con Marrocos. Pero por que non se usa, por exemplo, como arma electoral? Polas mesmas causas.
Unha mamá, compañeira noutro centro de ensino, comentou que unha das cousas que máis lle chamara a atención fora a de que a xente íase formar fóra, sobre todo a Cuba, e que todos eles volvían. Que son máis desprendidos ca nós. Pero que lle producían moita tristura as palabras de Fran: hoxe en día a xente estase a quedar fóra.
Este foi un dos libros que máis lle custou escribir polo grao de implicación e polos lazos de afectividade con moitas persoas.
Seguen tendo poder as mulleres? Seguiron loitando por perdelo, organizándose. É unha sociedade islámica moi diferente, a relixión é algo moi íntimo.

A historia de Fran

"No libro conto a historia a través das súas propias voces, falei con moitísima xente e tamén con personaxes históricos, e a través dos seus testemuños orais eu exercía de xornalista. Alí o libro funciona como un álbum de fotos. Tentei reconstruír a historia dos saharauis nas súas voces.
O que máis me chamou a atención foi a súa vontade, unha vontade que vén da concienciación de saber que loitan por unha causa xusta, por volver a ver aos seus familiares que quedaran nas zonas ocupadas.
Hoxe en día son moi pesimista coa súa situación, por iso non son quen de volver alí. A situación está deteriorándose. Nunca se puxo en práctica o plan de paz, e o tempo desmoraliza. Non hai perspectivas de que se faga o referendum. Mesmo hoxe xa hai sectores que avogan por unha autonomía dentro de Marrocos, algo impensábel hai uns anos. E todo é polo nivel de desesperación que se acada nos campos de refuxiados. Neste foron evoluíndo e a situación cambiou radicalmente, están totalmente degradados e sen perspectivas de futuro.
O sistema de organización era modélico, coma un país en miniatura. Viven na zona máis dura do deserto do Sáhara, unha chaira onde non hai nada, algunha acacia con pinchos de cando en vez, e no chan pedras e alacráns. Sopra o Siroco, durísimo, parece que respiras area, non distingues ás persoas que están ao teu carón. De aí que haxa tanta asma.
As mulleres eran as que levaban a organización porque os homes estaban na loita armada. É unha situación inhabitual nas sociedades islámicas. Pero eles entenden a relixión como algo moi íntimo, son máis progresistas. As mulleres organizáronse en sindicatos para non perder o poder cando os homes regresaron.
Entre tanta penuria, é unha sociedade admirable, contan con centros de ensino, hospitais...
Paradoxicamente, nos últimos anos a situación deteriorouse polas visitas de nenos a Europa. Iso fixo que a súa causa fose máis coñecida pero produciuse que nesa sociedade igualitaria na pobreza comezasen as desigualdades, xa que había nenos que chegaban con moitos cartos, é dicir, o que era un acto de solidariedade converteuse nun acto de discriminación e agravio.
Hoxe a xente perdeu a esperanza e algo de empeño. Os saharauis que poden saír ao estranxeiro acaban quedando a vivir, porque a situación é demasiado dura. Isto antes non sucedía.
Sempre, sempre, foron xente pacífica. Ademais, danche o que non teñen"

Un pouco de historia

Fran Alonso comezou a súa intervención facendo un pequeno percorrido da historia do Sahara e de como chegou o seu interese:
"A primeira vez que contactei co problema do Sahara foi no ano 86, cando ía a Alxeria; alí a policía marroquí -a máis corrupta do mundo- estivo no noso furgón e buscaron os mapas para ver se estaban trazadas as fronteiras entre o Sahara e Marrocos; eles consideraban o Sahara parte do seu país, polo que non deberían aparecer. Nuns mapas que nós non elaboraramos. Pero non estabamos dispostos a pagar e estivemos alí bastante tempo. Aí comecei a preocuparme polo pobo saharaui.
Cando volvín no ano 94 a situación era diferente: guerra civil, estranxeiros ameazados de morte polo islamismo integrista. En Tindouf, ao aterrar, fomos escoltados polo exército.
Os saharauis son un pobo nómada que viven de viaxar asentándose en campamentos e comerciando. Non debemos confundilos cos "homes azuis" ou tuareg.
España polos anos 30 comezou a conquistar o territorio polo que se movían os saharauis e Franco nomeuno "provincia de España", con DNI e documentos españois; elaborouse un censo, dificultoso precisamente porque son un pobo nómada. Franco soñaba cunha España máis grande, pero ademais había intereses: minas de fosfato que producían un capital importante, onde foron empregando aos saharauis, renunciando ao seu estilo de vida nómada. Alí naceu o nacionalismo saharaui e comezou a Fronte Polisaria. España impuxo unha administración que obrigou a asentarse aos saharauis; estes comezaron a integrarse no sistema de ensino español, vían a Televisión española... eran españois administrativamente. Nos anos 70 fíxose un censo dunha 90000 persoas, censo sobre o que se faría o Referendum a favor da independencia, un censo irreal polo nomadismo pero que se admitiu como válido.
O nacionalismo saharaui foi medrando nos anos 70: era o último pobo en situación de colonización en África.
En setembro do ano 75 prodúcese a "Marcha Verde": Marrocos, que aspiraba a colonizar ese territorio -a pesares de que a cultura marroquí nada ten que ver coa cultura saharaui, son bereberes e alahuís-, aproveitou a morte do ditador Franco para ocupar o Sahara xunto con Mauritania, país que si se achega máis ao seu xeito de vida.
O clima de terror foi tan grande que case toda a poboación fuxiu a través do deserto ata chegar preto da fronteira con Alxeria, en pleno inverno e cun frío atroz. A Fronte Polisaria axudou á poboación na clandestinidade, perseguidos polo exército marroquí e acadando a total simpatía do pobo saharaui.
Cando se refuxiaron sen armas en distintos campamentos, os marroquís atácaronos e destrozáronos. Cruzan entón a fronteira a Alxeria e instálanse nos arredores de Tindouf. Alí permanecen até hoxe e alí iniciouse unha longa guerra até o ano 91.

Con Fran Alonso

Hoxe tivemos a sorte e o honor de que o autor do primeiro libro elixido nos acompañase na nosa reunión do club de lectura. E foi unha reunión tan amena e dinámica que en lugar da hora prevista estivemos dúas horas e media, falando da situación do Sahara e comprendendo e aprendendo moitas cousas sobre ese pobo e o xeito de vivir no deserto.
Primeiro Fran Alonso comezou a explicarnos o por que da nosa preocupación polo que parece maís afastado. Segundo el, as distancias son cada vez máis pequenas e as cousas que suceden lonxe aféctannos tanto como as máis cercanas. Un exemplo constitúeo a guerra de Irak, que inflúe directamente no prezo do petróleo e con el a inflación de todos os produtos que consumimos.
Ademais, Fran Alonso cre que como escritor a súa ollada, aínda vivindo aquí, debe dirixirse ao mundo enteiro, polo que debe existir o Sahara, Senegal, Montevideo..., el tenta botar unha ollada ao mundo porque precisamente a nosa sociedade é máis mestiza e plural.
Logo contounos a súa experiencia no Sahara e a situación actual sobre a que el se amosa tan pesimista.

21/01/08

As bombas matan

Ayer el diario El País ofrecía una pequeña noticia que contenía una gran infamia: nuestro gobierno ha “regalado” a Marruecos unas extrañas máquinas que sirven para dejar caer bombas desde los aviones con suma facilidad. Hace 32 años, los aviones marroquíes dejaron caer bombas sobre población indefensa en Um Draiga, un enclave en el que murieron miles de ancianos, mujeres y niños, en camino hacia el exilio. Bombas de napalm y de fósforo. Algunas mujeres aún conservan en su pecho la terrible cicatriz en forma de cuerpecito humano: se las hicieron tratando de apagar a los niños que ardían bañados en fósforo y fuego.La siguiente caída de bombas desde aviones marroquíes tuvo lugar en 1991 sobre Tifariti: sobre escuelas y hospitales construídos con enorme esfuerzo para acoger a la población que tenía que acudir allí a votar en el referéndum de autodeterminación de la ONU. Fueron aquellas bombas las que acabaron con el referéndum y con el sueño de recobrar su tierra.Y ahora mi gobierno “regala” a esos mismos militares sofisticados ingenios para despachar más bombas por minuto.Siento vergüenza y dolor. Nos preocupa más la caída de la bolsa que la caída de las bombas. Nos preocupa más el despegue de los precios del pan que el despegue de los aviones de guerra.Nuestro gobierno no “regala”: ofrece los cuerpos de los saharauis en el altar de los sacrificios, para acallar a la bestia: para que no quite los privilegios a las empresas españolas que fabrican en Marruecos pagando sueldos de hambre. Por el dinero, por lo más vil.Vergüenza, dolor y asco.

Mire, señor espía, tome nota también: quinientos niños de un colegio de Pontevedra (el San Narciso, de Marín) decidieron enviar un bibliobús a los campamentos de refugiados para que los niños saharauis tengan libros de lectura en castellano. El bibliobús se va a llamar Bubisher, y ya está siendo pintado con colores de vida. Para lograrlo, cada niño se priva de un capricho pequeño una vez a la semana y deposita treinta céntimos de euro en una caja. Cada año ingresan entre todos un cheque de 3.000 euros. Para bombardear con libros y cultura las escuelas.Yo, me apunto a ese bombardeo.

De Gonzalo Moure Trenor

18/01/08

Territorio ocupado de Fran Alonso


O primeiro libro lido no noso club de lectura foi este libro, Territorio ocupado, de Fran Alonso. E escollémolo porque pensamos que é o libro ideal para situarnos neste mundo descoñecido que o noso club quere comezar a explorar.
Territorio ocupado non é exactamente unha novela, senón que o autor utiliza as técnicas literarias ao servizo do xornalismo para introducirnos nese mundo ocupado inxustamente por un país veciño, Marrocos, que se nega a deixalo vivir como nación, pero que tamén nos lembra que España decidiu abandoar á súa sorte aos saharauis aínda cando estes solicitaban desesperados a súa axuda. Un libro que non ten personaxes, senón persoas. Un libro feito desde a solidariedade. Un libro que proclama unha reflexión. Unha crónica humana que nos fala da vida cotiá, dos pensamentos, das reflexións... dos seus protagonistas.
E o noso obxectivo viuse cumprido: aprendemos moito e agora sabemos como e por que comezou todo.